lunes, 8 de mayo de 2017

Desvarios en Moscú

Eran las tres de la mañana en Nueva York y Daniel se acababa de despertar entre sudores fríos. Al abrir los ojos estaba en el suelo, de la suite del hotel de su casa de Moscú… "¿Tengo un hotel en mi casa?" pensó. Al igual que a el no le encajaba, al que escribió esto no se le pasó por la cabeza que tenia que ver la hora de Nueva York con la historia, pero es que la suite tenía las paredes pintadas de negro y nada tenia sentido.


Dani leía en su diario a la vez que escribía estas mismas palabras y frases sin sentido, y ahora que releo la oración anterior, veo que yo debo se Dani, aunque siempre había pensado que Daniel era otra persona ajena totalmente a mi. De nuevo nada tiene sentido para él…